Te presento a la décima maravilla del mundo. O, al menos, a la primera maravilla de Londres. El Tower Bridge. He ido muchísimas veces a pasearme por sus alrededores y sigo sin cansarme. Los jardines, la torre de Londres, el Támesis, los autobuses rojos, los transatlánticos que lo cruzan dos veces por semana. En este lugar, se respiran unos aires distintos que aún no he logrado respirar en ningún otro sitio.
Vendo mi riñón
Hace 3 años
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